Los fibromas uterinos (miomas) son el tipo más común de tumor que se forma en la pelvis femenina. Son benignos y puede tener diversos tamaños. Muchos de ellos son pequeños y no producen síntomas ni necesitan tratamiento.

Si los fibromas crecen, pueden causar dolor. Pueden ejercer presión contra la vejiga u otros órganos de la pelvis. Los fibromas que hacen presión contra la membrana del útero pueden causar sangrado irregular o abundante.

Los fibromas tienden a encogerse después de la menopausia. Si una paciente con fibromas, podría ser conveniente establecer primero como esta afecta a los fibromas antes de probar ningún tratamiento.

Algunos medicamentos pueden reducir el tamaño de los fibromas, pero solo dan resultado mientras se les administra. Una vez que se deja de tomarlos, los fibromas pueden volver a crecer. Estos medicamentos pueden ayudar a pacientes cercanas a la menopausia y que tienen síntomas. La medicina utilizada para disminuir de tamaño los fibromas puede causar una pérdida de la densidad o sea si se le administra durante demasiado tiempo. Por esa razón, en la mayoría de los casos se utiliza solamente durante unos meses.

También administrados durante periodos breves, estos medicamentos pueden servir para encoger los fibromas antes de una operación quirúrgica, tal como la miomectomía. En dicha operación solamente se extirpan los fibromas. El útero permanece intacto. En algunos casos, no pude optarse por una miomectomía, y se hace necesario eliminar todo el útero para poder aliviar los síntomas.